Existen 4 pilares fundamentales en el tratamiento de la Diabetes Mellitus:

  • Plan de alimentación.
  • Ejercicio físico.
  • Fármacos.
  • Educación terapéutica.

Es importante remarcar que el monitoreo sanguíneo de glucosa se convierte en una herramienta clave para determinar, a corto plazo, los resultados que viene generando el tratamiento sobre el control diabetológico.

En la DM 1, la falta de secreción de insulina por parte del páncreas es absoluta. En consecuencia, el tratamiento con insulina es inevitable e imprescindible para la vida.

Concretamente, en la DM 2 el plan de alimentación y la actividad física son con toda seguridad las piedras angulares del tratamiento. No obstante, el porcentaje de incumplimiento de los mismos es sumamente elevado por lo que el tratamiento farmacológico es muy frecuente. Inicialmente, las personas con DM2 suelen responder al tratamiento con uno o varios fármacos orales, pero a lo largo de los años la propia evolución natural de la diabetes produce un deterioro progresivo de las células beta del páncreas productoras de insulina que obliga a introducir la terapia insulínica para conseguir el control de glucosa.